Preliminares
Todo comenzó con la forja de los... oops! perdón. Empiezo de nuevo:
Todo comenzó la mañana del lunes cogiendo por los pelos el avión Tenerife-Madrid. Casi no me dejan facturar por llegar fuera de tiempo, aunque luego despegásemos con una hora de retraso. Quizás una hora no sea mucho tiempo, pero resultó suficiente como para perder el vuelo a Granada. Así que allí estaba yo, tirado en Barajas, con más hambre que el perro'un ciego y sin vuelo. Me dieron otro para dos horas mas tarde, así que me entretuve viendo como se desarrollaba la reclamación de unos guiris que querían que les indemnizasen por haber perdido el vuelo (venían en el mismo avión que yo). Yo, como buen españolito, pasé de reclamar y me fuí a comer todo contento con el billete nuevo que me dieron (gratis,claro); pero no les quitaba ojo de encima, pensado: como a estos tíos les den un duro, ahí que voy yo también y monto la de Dios es Cristo! Pero llegó la hora de mi vuelo y seguían discutiendo...
El segundo trayecto fue breve y llegamos en hora. Pasamos por encima de mi pueblo, y Si, Si, Si! pude fotografiar mi pantanito del alma a la luz del crepúsculo (postearé alguna foto en cuanto alguien me enseñe a descargarlas en un linux sin gphoto).
Por la noche, salí de cañas con mi amigo Miguel, y descubrí el sistema de fidelización de los bares Granaínos, del que debieran aprender las grandes multinacionales como Timofónica, Iberia y Caja Rural de Almendralejo. Resulta que pides una ronda, y te ponen un buen aperitivo (tapa) al que llaman "primero". Si pides una segunda ronda, te traen otra tapa mejor que la anterior, a la que curiosamente llaman "segunda", la "tercera" suele estar que-te-cagas, y luego... bueno, yo tenía que madrugar :-)
A las 8 de la mañana y sin desayunar estábamos hoy esperando al coche que nos subiría hasta el observatorio. En realidad la carretera está cortada desde Pradollano en adelante, asi que allí nos dejó el coche y cogimos el telecabina (teleférico). Había cientos, quizás miles de pijos haciendo cola para subir en teleférico hasta lo más alto de la montaña y luego bajar esquiando. Si vieseis la cara de
odio
que pusieron cuando nos vieron colarnos impunemente por el acceso de minusválidos... Dios! Entiendo que ellos habían pagado 35 euros para hacer cola, pero... nosotros somos profesionales y hemos venido a trabajar!!
Creo que de alguna forma, un grupo de exaltados consiguió sabotear el teleférico, porque estuvimos parados en mitad del trayecto, colgando del alambre, durante más de media hora. Por suerte las cocineras del refugio venían con nosotros y traían un montón de pan, así que al menos podríamos hacer bocadillos si por fin sucumbíamos a la desesperación y el canibalismo. Por suerte, el teleférico por fin arrancó de nuevo y, tras unas cuantas breves paradas más llegamos al refugio.
Las instalaciones no estan mal, quizas algo cutrecillos los baños, pero pasable. No tiene nada que envidiar a Izaña aunque la comida no parece tan buena (lo siento Fran, aquí no tienen ninguna relación con CAHA, y no hay programa de intercambio de cocineros). Sin embargo, sería injusto juzgar la destreza de las cocineras hasta que tengan la ocasión de lucirse: llegamos tan tarde que sólo tuvieron tiempo de preparar sopa de ajo y huevos fritos [tortilla francesa para mí, que por ser el más jovencito se han encariñado conmigo ;-) ].
He salido a dar una vuelta por la nieve con Ismael (mi jefe), y al regresar (poco después, porque hacía un pelete que se te helaban los mismísimos) nos encontramos la puerta cerrada a cal y canto. Tenía una cerradura pero, mira por donde, habíamos salido sin la llave. Hemos tenido que dar la vuelta al edificio hundiéndonos en la nieve hasta las rodillas para llegar a la ventana del comedor. Allí Ismael se ha escondido (por vergüenza) mientras yo me comía el marrón de golpear la ventana hasta que un tipo se acercó a ver que quería:
- Que pasa?
- Nos hemos quedado fuera... (carita de pena y de bobo)
- Entrad por la puerta
- (estupefacción) Está cerrada!
- Entrad por la OTRA puerta...
- Oh! ah! esto... gracias...
Y efectivamente, había otra puerta en la única de las cuatro paredes de la fachada del edificio que no habíamos mirado, y que para colmo no estaba cubierta de nieve.
Ahora mismo nos van a explicar como se observa con MAMBO (maaaambo!). Espero mantenerme despierto hasta el final de la instrucción.

1 Comments:
yeeeehhh!! soy la prime, soy la prime!!! laaaalalala!!!
En fin, mariconadas a parte...
pues menuda mierda!! yo que tuve que coartar mi libertad de expresion y restringir mi comentario a 300 miserables palabras...
Bueno, pues ahora aprovecho para decirte lo que faltaba:
que despues de haberte dado tanto la brasa para que bailaras conmigo, me parece muy mal que ahora empieces con el MAMBO ese... y que sepas que con migo hubieses disfrutado mas ;)
Ah! si... y que estoy deseando ver esa foto de lu lago, y que recuerdes que tengo preferencia porque seguro que fui la primera en decirtelo...
Y que le des recuerdos a nuestro bienamado master.
Y de paso, mandame un poco de nieve, porque parece que aqui todo el mundo puede disfrutarla menos yo :(
Chau Genuin!!
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